La creencia popular dice que a l@s niñ@s les duele
cuando están a punto de romper sus primeros dientes, y además asocia unos
cuantos síntomas a esta erupción dentaria. Yo no soy mucho de creencias populares,
me gusta comprobar las cosas leyendo e informándome, aunque sobre este tema la
verdad es que hay controversia. Cuando al comienzo de mi maternidad leía a Carlos
González o Rosa Jové, cuando trataban el tema en cuestión, su opinión era que
no duele, pues cuando a l@s niñ@s se les caen los dientes de leche, al
preguntarles si les duele la salida del nuevo diente, su respuesta siempre es
negativa. No hay evidencia científica de que la erupción dentaria de los
dientes de leche curse dolor, en todo caso alguna molestia. Además el hecho de
asociar la fiebre o los mocos con la erupción dentaria de los bebés parecía ser
pura coincidencia, pues l@s niñ@s a veces se ponen malitos y puede coincidir
con la salida de los dientes, confundiéndolo con un síntoma.
Así que antes de que a mi buhíta le saliesen sus
primeros dientecillos me convencí de que no debía de doler y no presté mucha
atención a todas esas habladurías de que babean más, se les pone el culito
malo, les sube la fiebre, tienen mocos, etc, etc.
Otra cosa es cuando nos toca vivirlo a nosotros y como
padres observadores intentamos ser objetivos para no dejarnos llevar por
juicios fáciles y erróneos. Pero resulta que la primera vez que a Minerva se le
puso el culo malito, zás, al día siguiente había roto su primer diente. También
debo decir que esos dos o tres días estuvo con moquillos (nada importante). Y
si bien es verdad que, como es normal, se llevaba todo a la boca, ya nos
vaticinaban desde los tres meses que estaría con los dientes (hasta los siete
meses y medio no le salió el primero), y aunque no ha sido una niña muy babosa
si nos sorprendió verla babeando los días antes de la erupción. Así ha sucedido
más o menos con la salida de todos sus ocho dientes, el culete malito y un poco
de babas y de mocos. Sólo con uno de ellos coincidió con fiebre esa noche.
Hará unos diez días pasamos una noche malísima,
bastantes despertares nocturnos, en los que luego le costaba mucho volverse a
dormir. A los dos día le miré la boca por curiosidad y ahí tenía su primer
molar o premolar (no sabría deciros). Además parecía tener inflamadas las demás
encías. A los dos días siguientes pasamos la que podría decir que ha sido la
peor noche en estos casi dieciséis meses y medio, despertares cada tres cuartos
de hora, e imposibilidad de dormirse después, llorando, moviéndose por la cama…
ya no sabía ni qué hacer, terminé llorando con ella de frustración y
agotamiento. Pero por la mañana la cosa seguía la misma línea, no consentía
separarse de mí ni un milímetro y llorera constante, así que en mi estado de
impotencia y extenuación, decidí acercarme al pediatra. El único síntoma que tenía
además de la mala noche era tos.
Nos tocó esperar una hora, porque sólo había un
pediatra esa mañana para atender a todas las citas y las urgencias, casi me
pongo a llorar allí mismo (hoy he ido a poner una queja). La pediatra no la vio
nada, me dijo que podían ser los dientes. Así que aunque soy reacia a dar
medicamentos (se de algunas mamás que tras la vacuna les meten un chute de
apiretal sin esperar a observar si tienen fiebre o no, a nosotros nunca nos ha
hecho falta, si necesitaba más mimos pues eso era lo que le dábamos), le
pregunté si podíamos darle algo, porque parecía estar pasándolo mal, vamos, que
le dolía. Y me recetó el dalsy, por probar, porque la apiretal la única vez que
necesitamos dársela cuando tuvo el exantema súbito la vomitaba.  De esa forma parecía que le calmaba un poco y así pasamos
dos noches más por el estilo, hasta que zas, otra muela o premolar.
Aunque llevamos un par de noches durmiendo mejor no
canto victoria porque creo que le van a salir dos más. Eso sí, cuando parecía
que ya íbamos a descansar mejor voy y me constipo, supongo que el no haber
descansado nada estos días ha hecho bajar mis defensas, tampoco es que me
encuentre muy mal, pero si hace mella en mi ánimo.

Conclusión: puede que haya cosas que no están
demostradas científicamente, pero una madre es quien mejor conoce a su hij@ y
mejor sabe lo que le pasa. A mi hija estas muelas o premolares le han dolido y
las dos que están por venir por ahora sólo le molestan. A ver quien es el guapo
que me dice lo contrario. Y eso que mi opinión era totalmente opuesta.

Si la
información te ha resultado útil te invito a seguirme en facebook y a darte de
alta en el boletín,
para que puedas estar al tanto de mis artículos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Contenido Protegido

Comparte en tu redes sociales

0

Tu carrito